PNG, SVG, PDF o JPEG: qué formato elegir para tu código QR
Última actualización: 15/09/2026
En QR Studio podés descargar cada código en cuatro formatos: PNG, SVG, PDF y JPEG. No es una elección al azar — cada uno se comporta distinto al imprimirlo, escalarlo o subirlo a otro sistema, y elegir mal puede terminar en un QR pixelado, con un fondo que debería ser transparente y no lo es, o directamente rechazado por la plataforma donde lo querés usar. Esta guía te ayuda a elegir según el uso que le vas a dar.
PNG: el formato para casi todo
PNG es una imagen de mapa de bits (una grilla fija de píxeles) sin pérdida de calidad y con soporte real para transparencia. Es la opción por defecto para prácticamente cualquier uso digital: subirlo a una web, compartirlo por redes o WhatsApp, pegarlo en un documento o imprimirlo en un tamaño razonable (una hoja, un cartel de mesa). Si activaste la opción de fondo transparente en QR Studio, el PNG es el único formato raster que realmente la conserva al abrirlo. Su límite: al ser una grilla de píxeles fija, si lo agrandás mucho más allá de su tamaño original (pensá en un afiche gigante) empieza a verse borroso o “escalonado”.
SVG: para imprimir grande sin perder nitidez
SVG es un formato vectorial: en vez de guardar píxeles, guarda las formas geométricas exactas de cada módulo del QR como fórmulas matemáticas. Eso significa que se puede agrandar a cualquier tamaño —de una tarjeta a un cartel de vía pública— sin perder ni un ápice de nitidez, porque no hay píxeles que se noten. Es la elección correcta para carteles grandes, vinilos, gráfica vehicular o cualquier impresión a gran escala, y también es el formato que preferís si necesitás abrir el QR en un programa de diseño (Illustrator, Figma, Inkscape) para editarlo o combinarlo con otro arte. El único costo: no todas las plataformas web o redes sociales aceptan SVG como imagen de perfil o adjunto, así que para uso puramente digital casual conviene PNG.
PDF: el que piden las imprentas
El PDF no es tanto un formato de imagen como un formato de documento listo para imprimir, con un tamaño de página definido. Muchas imprentas y talleres gráficos directamente piden el archivo en PDF porque así lo insertan sin sorpresas en su flujo de impresión, y porque es un formato universal que se abre igual en cualquier computadora sin depender de un programa de diseño. Si vas a mandar tu QR a imprimir en un lugar externo (una gráfica, una imprenta de folletos), pedí PDF salvo que te indiquen lo contrario.
JPEG: el que casi nunca conviene para un QR
JPEG usa compresión con pérdida: para aligerar el archivo, descarta información y difumina levemente los bordes definidos, algo pensado para fotografías (donde el ojo no lo nota) pero que es justo lo contrario de lo que necesita un QR, cuyos bordes cuadrados y nítidos son los que el lector usa para reconocer cada módulo. En compresiones agresivas o tamaños chicos, eso puede bajar la tasa de lectura. Sumale que JPEG no soporta transparencia: si tenías el fondo transparente activado, en JPEG se va a rellenar de blanco. Usalo solo si un sistema puntual te obliga a subir específicamente un .jpg (algunos formularios o CMS viejos no aceptan otra cosa) y, en ese caso, revisá el QR escaneándolo antes de publicarlo.
Guía rápida según el uso
- Web, redes sociales, WhatsApp, documentos: PNG.
- Carteles grandes, vinilos, gráfica vehicular, edición en un programa de diseño: SVG.
- Enviar a una imprenta o taller gráfico: PDF.
- Un sistema que solo acepta .jpg: JPEG, como último recurso.
Y si además el QR lleva un logo superpuesto, conviene revisar también la corrección de errores para asegurarte de que siga leyéndose bien sin importar el formato en el que lo descargues.
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