Niveles de corrección de errores en un QR: L, M, Q y H explicados
Última actualización: 15/09/2026
Una de las razones por las que el código QR reemplazó al código de barras clásico es que puede seguir leyéndose aunque esté parcialmente dañado, sucio o tapado por un logo. Eso lo logra gracias a la corrección de errores, un sistema que guarda información redundante dentro del propio código. El estándar QR define cuatro niveles de corrección, cada uno con una sigla: L, M, Q y H.
Qué significa cada nivel
- L (Low): recupera hasta ~7% del código dañado. Es el nivel con menos redundancia, lo que da el código más “liviano” (menos módulos necesarios) para la misma cantidad de datos.
- M (Medium): recupera hasta ~15%. Es el nivel por defecto que usan la mayoría de los generadores de QR cuando no se especifica nada.
- Q (Quartile): recupera hasta ~25%. Buen equilibrio para códigos que se van a imprimir y manipular, o que llevan un logo pequeño encima.
- H (High): recupera hasta ~30%, el máximo posible. Es el que más redundancia agrega y, por lo tanto, el que genera el código más denso para el mismo contenido.
QR Studio genera los códigos con nivel Q (~25%) por defecto, un punto intermedio pensado justamente para que puedas superponer un logo central (como el que se sube en la pestaña Contenido) sin que el código deje de leerse.
El trade-off: redundancia vs. densidad
Más corrección de errores no es gratis: para guardar la misma cantidad de datos con más redundancia, el QR necesita más módulos (más “puntitos”), lo que lo hace levemente más denso y, en códigos con poco contenido, puede notarse un patrón más recargado. Por eso no conviene usar siempre el nivel más alto “por las dudas” — tiene sentido elegir el nivel según el uso real que le vas a dar al código.
Cuándo conviene cada nivel
L o M alcanzan de sobra para un QR que se va a mostrar en una pantalla digital (una web, un cartel LED) donde no hay riesgo de suciedad, roturas ni logos superpuestos. Q es la opción más segura para materiales impresos de uso diario — menús, folletos, cajas — y es imprescindible si el QR lleva un logo en el centro, porque esa zona tapada necesita esa redundancia extra para poder reconstruirse. H se reserva para escenarios exigentes: etiquetas industriales que se rayan, códigos expuestos a la intemperie, o cuando el logo ocupa una porción grande del diseño.
Probá tu QR con logo y comprobá que siga leyendo bien.
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